Exhumación fosa de La Horca-Valdegobia

Breve historia:

La noche del 07 de Septiembre de 1936 a altas horas de la madrugada fueron sacados de sus casas por la fuerza a fusilar tres vecinos de tres  pueblos del Valle de Losa de la provincia de Burgos y que una vez asesinados dos de ellos, serian mal enterrados en el alto de La Horca-Araba. Estas victimas fueron: Ángel Antuñano Salazar y Lope Villaño Díaz. El tercero, Secundino Angúlo García  en un acto de pura supervivencia se desata y le propina un golpe en la cara al cura que le venia a azotar con un látigo de acero como acto previo a su fusilamiento,  saltó el muro de piedra perdiéndose en la oscuridad mientras que sus raptores, requetés y  guardias civiles desconcertados le lanzarían tres descargas de fusil sin alcanzarle logrando huir…

Angel Antuñano_1ANGEL ANTUÑANO SALAZAR nacido en 1900 vecino de Castriciones de Losa  de 36 años. Marcha a Cuba (La Habana) en 1927 por causas de trabajo y cuando vuelve a casa es detenido y asesinado o como  ellos decían, “paseado” junto con Lópe Villaño Díaz, la noche del 7 de Septiembre del 36. Participaron en este asesinato las autoridades de la zona, guardia civil en estos casos, dos conocidos bandidos carlistas  de Río de Losa un tal Ezkerra y un herrero apellidado Oraá, asi como por parte del clero del valle, el cura Benito Aguero, que posteriormente el regimen intentaria lavar su responsabilidad tambien participarían en estos asesinatos, siendo posteriormente  juzgados y condenados por cargos de robo y tropelia a una pena precisamente nada ejemplar.

Cometerían toda clase de persecuciones, robos, tropelías y atrocidades. Uno, el que era natural de Návagos (Medina de Pomar), marchó a Bilbao a trabajar de encargado en AHV  , el otro se fue a Santander haciendo portes con un camión. Posteriormente montarían grandes negocios con todo el dinero obtenido fruto de la extorsión y el robo a las gentes del valle que no pensaban como ellos.

 
la foto 1SECUNDINO ANGULO GARCIA (apodado Trifón), de 33 años  labrador  de Río de Losa, escapa saltando el muro de piedra contra el que les colocaron para quitarles la vida.  Siendo de noche, y estando descuidados su custodia, se desata de las correas que le  inmovilizaban y dándose la media vuelta ve a un cura látigo de acero en mano que se le acerca con ánimo de atacarles. La indignación y el odio a la injusticia le proporcionan fuerzas para descargarle un puñetazo en la cara al cura que le derriba al suelo. Se crea un desconcierto entre los militares y los guardias civiles, momento que aprovecha para saltar el pequeño muro de piedra y cuando reaccionan sus captores, éstos realizan varias descargas de fusilería que no le llegan a impactar. Al amparo de la oscuridad de la noche huye hacia Bilbao caminando noche y día sin descanso, aterrado, hambriento y con un único objetivo, llegar a Bilbao y reencontrarse con los suyos. Posteriormente movilizan a la gente de Rio de Losa y alrededores para ir en su busca. De Bilbao marchará a Santander para regresar al pueblo a hurtadillas donde se esconde y permanece encerrado en su propia casa. Le buscan de nuevo. Los amigos dicen que se le había visto por Bilbao, que había huido, que en Angulo (línea de frente) habían sonado los botes aquella noche.
Permanece escondido en casa, sufre enfermedades, claustrofobia también. El padre va al médico reproduciendo los síntomas de su hijo para agenciarse boticas. Enferma hasta el punto que su familia empieza a cavar la fosa en la cuadra, sacando la tierra poco a poco mezclada  con la basura para no delatarse. Sobrevive y el  01/06/1939 se entrega. Es detenido permaneciendo un mes de arresto. Cuando sale libre  marcha a Santander. Estaba soltero por entonces.

En el alero del tejado de la casa, socarrana, se encontraron unos documentos entre ellos esta carta – diario de Secundino que hace alusión sobre los compañeros Ángel Antuñano y López que en realidad era Lope Villaño Díaz  aquel 7 de septiembre fatídico en que fueron llevados a fusilar y al Alto de la Horca.

Sorprende la carta por su sencillez, su ternura y sobre todo su humildad no apareciendo  ningún signo de venganza sobre nada, ni sobre nadie demostrando una madurez política y personal envidiable .

La carta dice…

“A la memoria de mis camaradas abandonados en el Campo de La Horca. No sé cómo comenzar estas líneas para poder demostraros la gran pena que nos causó a todos los camaradas al dar yo la noticia de vuestra muerte en el Campo de La Horca la noche del día 7 de Septiembre de 1936, os separasteis de mi y de vuestras familias para siempre, desde allí seguiréis paso a paso la misma, hasta dar por terminada esta.diario de Angulo fosa la Horca
Vienen tantas y tantas cosas a mi imaginación desde aquel momento, que no puedo describirlas por la gran pena que he tenido y tengo, el saber que nos habéis abandonado para siempre, como unos de los buenos camaradas que erais nuestros, dejando fijados en estas como fieles hijos de nuestra querida República.
Cuantos y cuantos de nuestros camaradas me consta a mí, que les había venido a la imaginación aquella memoria que tendrán un recuerdo de la misma, y de nuestros camaradas López y Ángel Antuñano los que siempre nos dirigieron la palabra en defensa de nuestra causa y de cómo nos animaban a defenderla con su ejemplo de verdaderos socialistas ya que además de ello, fueron mis compañeros en los momentos más difíciles de mi vida. Con todo ello, camaradas, ha sido tan enorme el hueco que habéis dejado, no solamente en vuestra familias, sino también entre todos nosotros que os queríamos de todo corazón por ser tan buenos y que sería de todo punto imposible que pueda reemplazarse por ningún otro”……

 

(TRANSCRIPCION DE OTRO TEXTO ORIGINAL DEL RELATO DE  SECUNDINO ANGULO GARCIA)

Manuscrito4ARelato de un héroe de la provincia de Burgos en los momentos en que iba a ser fusilado al estallar el movimiento.

Las entrañas se me anejan en torrentes de amarguras y las lágrimas se me ciegan y me hiere la ternura.

Yo he nacido en esas tierras de la aldea castellana, cuando había unos republicanos que vivíamos como hermanos en el régimen republicano. Cuando el 18 de Julio que día tan memorable cuando esta fecha caía sobre los pobres lugares. La vida se entristecía, nosotros sin tener un arma ni corta ni larga, los fascistas por la calle con las armas en la mano echando vivas al fáscio y mueras a la al que pillaba por detrás de mi al de delante… ale… átale. Y después de atarme me dice… ande usted para adelante. Uno por detrás y otro por delante, al llegar delante de la escuela había un auto esperando con la puerta abierta, al llegar me dicen… entre usted, al entrar ya veo que hay otro amarrado y sin mas me dice… ya no volveremos a ver mas Rio ni a Quincoces… y yo le contesté… que le vamos a hacer… .mojon
Al salir a la carretera le pregunté hacia donde nos llevaban y me contestan que a Burgos y me dice el de Quincoces… si a buen Burgos va a ser, ya me esta oliendo la república calle arriba calle abajo con el fusil en la mano haciendo algunas descargas para sembrar el terror, por la noche en los hogares a cogernos en la cama nos llevan a fusilar a muchos al cementerio a donde acompaña el cura obligando a confesar cosa que muchos se niegan por que lo mismo les da, a otros en las carreteras y en las orillas del Ebro para no tenerlos que enterrar, cerrabanse los hogares todas casas nos saqueaban de la aldea sosegada.Manuscrito5A

El día 7 de Septiembre, que día tan memorable donde se llegaron los fascistas a mi puerta con engaños a las 11h de la noche llamando a la puerta los tiranos. Salió mi padre a la ventana, les pregunta que desean, preguntan por mi presencia, les contesta que está en la cama. Dígale que se levante que tiene que ir a la Peña a hacer guardia que hace falta mucha gente. Salí yo a la ventana a hablar con los tiranos, ya veo que son desconocidos, intento salir por la puerta falsa, abro la ventanilla y se cruzan dos por la fachada con el fusil en la mano. Veo que está la casa rodeada y los de la puerta de delante venga a dar prisa que están esperando todos por ti. Viendo que no podía escapar por ninguna parte bajé a la puerta a abrir, me dicen ala salga usted, se cruzan uno a cada lado de la puerta encañonándome con los fusiles creídos que yo sacaría algún arma. Al ver que no sacaba nada, le dice cabeza y el estómago a pólvora… al llegar al miriámetro para el auto y Manuscrito6Amandan bajar 2 números para ir a buscar mas con ellos y se quedaron dos cuidándonos y a los pocos minutos llegaron dos autos con toda la canalla con las luces apagadas y sin mas les preguntan… ¿que tal? Y les contestan… ya le tenemos atado… y ellos se echan una carcajada y dicen… muy bien, muy bien…, entonces se arriman a nuestra ventanilla y nos dicen… ¿como estáis?, ¡ya habéis caído pájaros!. Vuelven a montar y echan a andar los dos autos y nosotros seguimos allí detenidos y custodiados esperando a otros desgraciados, y a la hora y media llegaron con Ángel y yo ya me había soltado y lo primero que hicieron fue mirarme a ver como tenia las manos y ven que yo ya estaba suelto y me dice… con estas andamos?, ya me voy a entender yo contigo…, me manda poner las manos y me da las vueltas y al dar el primer nudo le abro las cuerdas y no podía dar el otro nudo y me dice… como, también esto, ya me voy a entender con usted… las manos… y me ata de nuevo y me da vueltas a su conciencia y para mas seguro me manda levantar los dedos para cruzar unas vueltas por entre muñeca y muñeca y aprovechando yo el dedo pulgar le apreté bien a la muñeca para que quedaría bien amarrado para poderme valer yo después. Ya me atan, ya quedan todos tranquilos. Se arranca el coche y al llegar al cruce del puente nuevo, gira por la carretera de la Horca y preguntamos… ¿esta es la carretera que va a Burgos?… les he dicho que no les oiga hablar mas por que si les oigo hablar mas les pego 4 tiros… y nosotros a callar por que ellos iban armados y nosotros atados.
IMG_2569Ya llegamos arriba al alto y ya vemos allí 2 coches parados y les digo a los compañeros… allí va a ser la definitiva nuestra y me dice Ángel… no te preocupes que ya sabemos que tenemos que morir… y le digo… buen consuelo compañero. Ya se juntan los tres coches y nos mandan apear, nos ponen a los tres juntos de espaldas por la pared y un fusilero detrás nuestro y se reúnen todos juntos alrededor de las fosas, guardias civiles, curas y requetés de espalda todos los conocidos y yo al ver que estaban echando la tierra fuera de la fosa, vuelvo la mirada atrás y veo aquel sayón inhumano de aquel cura tan villano con el látigo en la mano que feroz cara tenia, que corazón tan villano. La escena a un tigre ablanda y aquel negro monstruo fiero iba a cruzarnos la cara con el látigo de acero… hondo rencor doloroso para mi en aquel momento. Le miro el sayón de frente con ojos de odio muy ondo hice un esfuerzo muy fuerte para romperme las esposas. Tendí el brazo de través le pegué un puñetazo y aquel infame cayó medio continuo la altura cayó botando la horrible cabezota de aquel cura. Manuscrito7ALos guardias alborotados por el terrible suceso me hacen dos o tres descargas, suerte que ninguna me alcanzó. Avisan a todo el contorno para que salgan a buscarme por aquellas altas montañas, salieron todos armados con cuchillos y escopetas y también los fusileros caminaban a buscarme y al primo del mismo valle le obligaron a salir a buscarme por los pueblos perdonándole la vida si le da razón a los jefes de mí. Yo por el monte solitario caminando noche y día hacia Bilbao a buscar a mis hermanos, llegué a la línea de fuego arrastrándome por el suelo, allí tropiezo con un alambre y en esto se arma un cencerreo. Yo por el monte caminaba solitario de verdura menos lleno que de abrojos el calvario con paciencia caminaba el dolor sobre la frente y el amor en la mirada sobre Bilbao caminaba yo solito maldiciéndo a los tiranos que era el jefe de unos cuantos que mataron allí a unos republicanos atados de pies y manos. Cuantas veces he llorado recordando la grandeza de aquel hecho inusitado. La procesión se movía con honda calma doliente que triste el sol se ponía que voces tan plañideras los fascistas para echar… Arriba España… y yo para contradecir a los fascistas pronuncio un elocuentísimo discurso contando en párrafos llenos de emoción y de alegría la famosa hazaña del campo de la HORCA la del héroe de los hijos de la República de España. Señalo que en aquel momento de evasión había pasado a la historia como un milagro de los que no se han conocido durante la guerra de España. Habla el amor de todos los defensores de la voluntad del Frente Popular para luchar en favor de la República hasta conseguir aplastar al fascismo.

 

Deja un comentario