Mirar al futuro

fermin
Fermín, Mª Efi, Mº Jose hermanos de Victor

En la conferencia sobre paz y convivencia celebrada en Sestao el día 1 de febrero de 2016, Jonan Fernández, secretario general para la paz y la convivencia del Gobierno Vasco, insistió en la necesidad de mirar al futuro como elemento fundamental para la reconciliación de la dividida sociedad vasca. Subrayó que no podíamos quedarnos anclados en el pasado intentando resolver quién ha sido el culpable principal que inició la ola de
violencia que nos ha asolado durante tantos años. Insistía en que nadie iba a asumir el papel de culpable y en que era un problema sin solución.
Ante la pregunta de qué nos proponía a los que llevamos más de 40 años exigiendo justicia en el desierto judicial español y europeo, nos recomendó que mirásemos al futuro.
Nosotros, hermanos de Víctor Manuel Pérez Elexpe, asesinado en
Portugalete el 20 de enero de 1975 por el cabo de la Guardia Civil Narciso San Juan, llevamos más de 40 años viviendo un presente condicionado por el pasado. Más de 40 años exigiendo justicia, pensando en nuestro hermano y en el futuro, en un futuro mejor con el que él soñaba y por lo cual fue asesinado. Y no queremos olvidar aquellos hechos dolorosos del pasado, pues sería como olvidar a Bittor, como borrarle de nuestras vidas.ELEXPE
Queremos superar el trauma que supuso aquel acto de barbarie, que todavía hoy continúa sin reparar, y mirar con libertad al futuro. No somos los únicos. Hay miles de personas y de familiares que sufrieron heridas físicas o psicológicas o fueron asesinadas durante el Franquismo, miles de víctimas del terrorismo de Estado, miles de víctimas de crímenes de lesa humanidad. Víctimas que todavía hoy continúan sin ser reconocidas.
Con su discurso de no equiparación y de no compensación de violencias, por cierto, ampliamente difundido entre las asociaciones de Víctimas del Terrorismo (la única violencia terrorista fue la de ETA), lo que está haciendo Jonan Fernández es sugerirnos de forma implícita que las víctimas del Franquismo son víctimas de segunda categoría, sin derecho a una reparación integral. ¿Y por qué decimos eso? Porque cuando se incide hasta
la saciedad en la no equiparación, se está negando a las víctimas del
Franquismo la condición de víctimas del terrorismo, del Terrorismo de Estado, asesinadas por defender unos valores democráticos y unos derechos humanos que el terror franquista conculcó a la sociedad vasca y española a partir del año 1936. Se les concede, como mucho, la condición de victimas de grupos parapoliciales o paraestatales, eximiendo así al Estado terrorista de la elexpe1responsabilidad que le corresponde. Por lo tanto, se les niegan el mismo nivel de reconocimiento, de reparación, de justicia y de
verdad que gozan las víctimas de ETA. Y en eso no podemos estar de acuerdo. Es más, una y otra vez nos recuerdan que el reconocimiento de las víctimas del Franquismo no debe suponer la justificación de la violencia de ETA. ¿Quién pretende tal cosa? ¿Acaso aquellos que claman por los derechos de las víctimas de ETA están justificando el Terrorismo de Estado? ¿Alguien ha advertido a las Víctimas del Terrorismo que el reconocimiento de las víctimas de ETA no puede servir de justificación del Terrorismo de Estado? No, claro que no.
Jonan conoce tanto el Real Decreto 671/2013, de 6 de septiembre, por el que se aprueba el Reglamento de la Ley 29/2011, de 22 de septiembre, de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo como el Decreto 107/2012, de 12 de junio, de Declaración y Reparación de las Víctimas de sufrimientos injustos como consecuencia de la vulneración de sus derechos humanos, producida entre los años 1960 y 1978 en el contexto de la violencia de motivación política vivida en la Comunidad Autónoma del País Vasco. En contra de lo que se podría esperar con una
mentalidad mínimamente democrática, la ley de Víctimas del Terrorismo no incluye a las víctimas del Terrorismo de Estado. El decreto vasco si hace mención a las víctimas del Franquismo del período 1960-1978, cuando se refiere a la Ley de Memoria Histórica. Pero falta el reconocimiento institucional de que el periodo franquista fue un periodo en el que se cometieron miles de crímenes de lesa humanidad que permanecen impunes y de que los asesinatos de personas como nuestro hermano, de miles de aitaren etxealuchadores por la libertad, fueron actos de Terrorismo de Estado, actos de un Estado terrorista, totalitario y excluyente, que utilizó sistemáticamente la violencia para imponer sus ideas. Es un decreto que carece de las herramientas adecuadas para amparar a las víctimas del Franquismo en tanto en cuanto no ha arbitrado medidas para que la verdad social y la memoria social coincidan con la verdad jurídica y con la memoria jurídica.

Las víctimas del Franquismo, que deberían ser una referencia ética para la sociedad y para el sistema democrático, han sido abandonadas por las instituciones públicas, debido a la falta de empatía efectiva de estas para con el sufrimiento de algunas víctimas, a la falta de medidas para preservar su dignidad y a su falta de asunción de responsabilidades, que es lo que no nos permite superar el trauma pasado que condiciona nuestro presente. Es
lo que no nos permite caminar hacia al futuro sin la pesada mochila que supone el saber que a nuestro hermano se le empuja hacia el olvido. Como un apestado cuya memoria haya que borrar. Y no estamos dispuestos.
El tiempo pasa y cada vez tenemos menos futuro que recorrer. Esperamos que el próximo decreto del Gobierno Vasco contemple a las víctimas del Franquismo como lo que son: víctimas del Terrorismo de Estado con derecho al reconocimiento social y a la reparación integral y a figurar en la Verdad y Memoria Jurídicas.
Por el futuro, DAMNATIO MEMORIAE, NO.

Fermín Perez Elexpe