CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE ARANDA DE DUERO

Aranda de Duero es otro de los campos de concentración burgaleses, que funcionó entre mediados de 1937 y el final de la Guerra Civil. Se encontraba situado en los talleres de la estación de ferrocarril del Montecillo, una infraestructura del ferrocarril Madrid-Burgos que estaba a medio construir al comenzar la Guerra y que no sería terminada hasta los años 60, además un campo acotado por alambradas en donde existían varios barracones. Las situación era excelente, cercano a la carretera general y ferrocarril.aranda-cc-21

Otras razones por las que se eligió esta ubicación era la cercanía a la población y la existencia de suministro de agua aunque durante los dos años de funcionamiento del campo de concentración se vio era insuficiente, agravando  las precarias condiciones de salubridad y la escasez para los prisioneros. Había una pequeña enfermería aunque cualquier caso complicado era trasladado al Hospital militar, ubicado en lo que ahora es el Colegio Público Castilla de  Aranda (desempeñó la función desde septiembre de 1936 hasta marzo de 1940).

Con los datos del Registro Civil y del libro de enterramientos se han recogido los nombres de 70 presos que fallecieron por diversas enfermedades tanto en el campo de concentración como en el Hospital militar. Según los datos  los orígenes de estos presos republicano procedían sobre todo de  Cataluña y Valencia.

El de Aranda era un campo de reclasificación en el que los presos republicanos permanecían en él hasta que se clarificaban sus antecedentes personales y posibles responsabilidades políticas. Era entonces, cuando se les enviaba a otro lugar para ser juzgados, disponiéndose su condena o puesta en libertad. Que fuera un campo de reclasificación tuvo como consecuencia pasara un gran número de presos ya que la rotación era constante.  Su capacidad inicial era para 2000 presos, pero ya en el estadillo de agosto de 1938 se indica que había en esa fecha 3551 presos. Como solía ocurrir los presos se hacinaban en condiciones de escasa salubridad. La gran cantidad de presos y la provisionalidad de las instalaciones nos da que pensar en las penalidades que el hacinamiento, el hambre, la enfermedad, la insalubridad y el frío serían una constante en la vida diaria de los presos.

Además también se destinó para atender a la preparación de mano de obra con destino tanto a los Batallones de Trabajo como a las obras públicas u otras obras no militarizadas en equipos de trabajadores especializados. El Ayuntamiento de Aranda solicitará un batallón de trabajo para realizar algunas obras: las obras de adoquinado de la carretera de la Estación serían terminadas por un grupo de 40 presos. También trabajarían en un tramo del adoquinado de Carrequemeda y en la pavimentación del tramo urbano de la carretera Valladolid-Soria, que corresponde a la calle Ruperta Baraya y el principio de la calle Burgo de Osma. Así aparecen citados como vinculados a este campo los B.T. números 117 y 118, referidos como “plenamente organizados”, quedando cuatro más en fase de organización para abastecimientos antiguos y nuevos.

•    Hay un libro de José María Rojas Semillas de libertad II, un completo estudio sobre la Guerra Civil en el sur de Burgos uno de los temas tratados es la existencia de un campo de concentración en Aranda.

FUENTE:  https://lasmerindadesenlamemoria.wordpress.com/2012/02/22/campo-de-concentracion-de-aranda-de-duero/

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